jueves, 26 de diciembre de 2013

La ciencia y los niños en el 2013

Me gustaría cerrar el año haciendo un recuento de lo que ha supuesto para mí La Rueda de los Inventos. Por eso quiero compartir con vosotros aquello que más os ha gustado del blog durante el año 2013.

Chemistree de @RyanPhamylton
Una iniciativa navideña en twitter
de @ChemistryWorld
Las reseñas de libros de divulgación  infantiles y juveniles más consultadas: uno de ciencia Cuentos de microbios, de Arthur Kornberg; y otro de tecnología: Atlas básico de tecnología, de Néstor Navarrete

Dos lugares especiales y muy concurridos en Internet: el blog de un profe sevillano Manuel Díaz Escalera Experimentos caseros en FQ experimentos, y el de Clara Grima y Raquel García-Uldemollins sobre Matemáticas Mati y sus mateaventuras.

Dos formas distintas de acercar la ciencia a los niños: Niños, ciencia y aprendizaje informal, o la ciencia fuera del cole; y La ciencia es para todos incluidos los niños, o cómo Beau Lotto y un grupo de escolares llegaron a publicar en una revista científica.

En el mes de octubre albergamos la XXVI edición del Carnaval de Biología. El blog participó en esta edición, entre otras, con la siguiente entrada que llegó hasta MenéameLas proteínas, los Umpa Lumpa de los seres vivos

La importancia de descubrir la ciencia a través de los juegos: De mayor quiero ser científica, la historia de Dorothy Crowfoot Hodgkin, una de las cuatro mujeres ganadoras del Nobel de Química; y Science4you: juguetes científicos y algo más, la apuesta de una empresa portuguesa especializada en juguetes científicos.

Los Museos de Ciencia y Tecnología, con las reseñas de dos museos que he tenido la suerte de visitar y que me sorprendieron gratamente: el humilde encanto del Museo de la Minería y la Industria (MUMI), en Asturias; y el espectacular y casi inabarcable Museo Alemán de la Técnica, en Berlín (Alemania).

Y para finalizar, las entradas más retuiteadas: ALMA y el Principito, sobre el gran telescopio construido en Chile, y De los neuromitos a la neuroeducación ¿puede la neurociencia ayudar en la educación?

¡Feliz Año Nuevo! Y mi deseo especial para el año próximo 2014: que venga cargado de oportunidades de acercar la ciencia y la tecnología a los niños.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Experimentos para cada estación

Quedan muy pocos días para que finalice el otoño y demos la bienvenida al invierno. Tiempo frío que nos hace pasar más tiempo en casa, y nos da la oportunidad de hacer más actividades caseras con los niños.

Experimentos para cada día del invierno.
Un libro de Anita van Saan
Si lo que quieres es pasar un rato divertido en casa haciendo ciencia tienes muchas posibilidades, entre las que hoy te recomiendo, hacer experimentos. Si no se te ocurren experimentos para hacer puedes encontrar varios en el libro Experimentos para cada día del invierno. En él su autora, Anita van Saan, propone 84 experimentos sencillos. Están relacionados con cinco temas distintos: el frío, el sonido, el calor, las matemáticas y los regalos.

En todos los experimentos Anita nos indica qué necesitamos y cómo tenemos que hacerlos. Luego nos pregunta ¿qué ocurre? y ¿cómo se explica eso? y nos ayuda a contestarlo. Algunos solo podremos hacerlos en invierno y cuando tengamos acceso a la nieve.

En la misma colección Anita nos propone también experimentos para cada día de la primavera, del verano y del otoño. Lamentablemente parece que los libros de la serie "Experimentos para cada día de ..." están descatalogados. Quizá puedas conseguirlos de segunda mano, o en una biblioteca pública.

Así que, como el libro me ha gustado he buscado más libros de la misma autra y he encontrado éste que sí está actualmente disponible, y publicado también por Oniro (a partir de 12 años):

menudos-inventos_9788497545129.jpg
Anita van Saan
¡Descubre cómo surgieron los inventos más revolucionarios y las ideas más explosivas de la historia!

Experimentos para cada día del invierno. De Anita van Saan, publicado por Oniro (para niños y niñas a partir de 10 años)

Lo mejor: La propuesta de experimentos sencillos que podemos hacer en casa

Lo peor: El libro está actualmente descatalogado


jueves, 12 de diciembre de 2013

Un juego para aprender a programar

Parece que está de moda eso de que los niños aprendan a programar. Por lo menos son varias las plataformas disponibles para que así sea (como Scratch, del Massachusetts Institute of Technology- MIT).

Yo no he probado ninguna de ellas, pero leyendo sobre el tema se me ocurrió que ya había visto hace mucho tiempo, en mi infancia, un juego que era lo más parecido a programar sin programar. Algo así como el juego del teléfono estropeado, que nos permite entender de una manera divertida e intuitiva qué es eso del ruido en las comunicaciones.

Luis Ricardo, interpretado por José Carabias.
Imagen: www.yofuiaegb.com
El juego en cuestión formaba parte del programa infantil "Un globo, dos globos, tres globos", en la época en que lo presentaba María Luisa Seco (¡qué tardes de merienda delante de la tele!). El protagonista: Luis Ricardo, un monstruito tipo Frankenstein interpretado por el actor José Carabias. Y las reglas sencillas, el niño concursante tenía que conseguir que Luis Ricardo hiciera algo, por ejemplo servir agua en un vaso. Para eso iba dándole órdenes a Luis Ricardo y hacía que las ejecutara a la voz de "Luis Ricardo cantidubi dubi dubi, cantidubi dubi da ¡ya!".

Lo divertido del juego es que José Carabias era muy pillo, y a la menor imprecisión de la orden que le daban hacía de las suyas. Por ejemplo, mira cómo en este vídeo, al pedirle que se dé la vuelta, interpreta la orden a su manera y da una voltereta en el suelo:



De esta forma Luis Ricardo ponía las cosas difíciles a los concursantes. Y los niños tenían que agudizar su ingenio para dividir la tarea a realizar en sub-tareas más sencillas (como acercase a la mesa, coger la jarra, acercar la jarra al vaso, volcar la jarra en el vaso) y darle a Luis Ricardo órdenes precisas evitando todas las ambigüedades posibles. Por ejemplo si sólo ordenan "vuelca la jarra en el vaso", lo más probable es que Luis Ricardo volteara brúscamente la jarra derramando de golpe todo el agua. Así que lo más apropiado sería pedirle que lo hiciera lentamente.

Pasaron unos cuantos años desde que me entretuviera con este concurso de la tele hasta que comencé a programar, primero en actividades extraescolares y luego en la universidad. Ahora, tras haber dedicado gran parte de mis horas de trabajo a la programación y con unas cuantas líneas de código a mis espaldas no se me ocurre una manera más sencilla y lúdica de enseñar a un niño a programar que jugar a "Luis Ricardo"

Porque lo más importante para aprender a programar no es aprender a escribir código, es decir, aprender el idioma que Luis Ricardo entiende (que yo sepa todos los concursantes sabían español). Lo importante es aprender a pensar como Luis Ricardo, que es algo cortito y literal (sí, como los ordenadores), y darle las órdenes precisas de una manera adecuada para que haga lo que nosotros queremos.

Luis Ricardo cantidubi dubi dubi, cantidubi dubi da ¡ya!. Un juego para enseñar a los niños a programar. 

Nota: El papel de Luis Ricardo debe ser interpretado por un adulto con suficiente picardía.


Licencia CC

Licencia Creative Commons
La Rueda de los Inventos por Monica Chagoyen se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported. Citar: www.laruedadelosinventos.org.
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