jueves, 28 de noviembre de 2013

Inventos cotidianos para todos

El sábado pasado tuve la oportunidad de ver la exposición Héroes ocultos, en Alcalá de Henares. Se trata de una exposición itinerante creada por el Vitra Design Museum alemán, y que podemos ver en España gracias a la Fundación la Caixa. ¿Quiénes son los héroes ocultos? Un conjunto de inventos de uso cotidiano que todos conocemos.

Inventos de Héroes ocultos
Algunos de los inventos de "Héroes ocultos"
Entre los inventos hay muchos cotidianos y cercanos a los niños: las piezas de Lego, el lápiz, el bolígrafo, el velcro (que tanto les facilita la vida a la hora de abrocharse las zapatillas), la cremallera, la tirita... Y muchas historias sobre sus inventores, cómo y por qué crearon el objeto. Algunas de ellas también relacionadas con los niños o con la infancia de sus inventores. Por ejemplo ¿sabías que el inventor del bolígrafo, László Bíró, argentino de origen húngaro, se inspiró viendo a unos niños que jugaban a las canicas? ¿o que el gran éxito de las tiritas se debe a que se regalaron a los boy-scouts en Estados Unidos después de un primer fracaso comercial?. 

En la página de EduCaixa están disponibles varios documentos que pueden ayudarnos en la visita (sobre todo si vas con niños y no sigues la visita guiada): un dossier complementario a la exposición, y tres itinerarios (tecnológicoartístico y social) que dan pautas para trabajar en clase.

Además existe una exposición virtual que puedes visitar en internet www.hidden-heroes.net disponible en español. La versión virtual incluye más inventos que la real. Selecciona primero los objetos que quieres ver, y crea tu propia exposición. Pero a cambio no verás algunos objetos que se han incorporado a la colección que han traído a nuestro país, y que son inventos genuinamente españoles como la fregona o la aceitera Marquina, o están muy arraigados en España como el botijo y el abanico.

Algunos de los inventos que podemos ver en la exposición han sido mejorados con el paso del tiempo, y otros permanecen prácticamente inalterables desde que se inventaron. Muchos, a pesar de su uso cotidiano, se han utilizado para crear obras de arte (mira por ejemplo qué puede hacer Mark Khaisman con la cinta de embalaje). Pero todos tienen algo en común: nos han hecho la vida mucho más fácil. 
Héroes ocultos del Vitra Design Museum. Exposición itinerante organizada por la Fundación la Caixa.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Más que una princesa

Esta semana me ha llegado por varias fuentes a través de Twitter el anuncio de Goldie Blox, una empresa estadounidense que fabrica y comercializa juguetes de construcción específicamente dirigidos a las niñas. El objetivo de su fundadora y CEO, Debbie Sterling, es inspirar la pasión por la ingeniería entre las niñas.



He leído todo tipo de opiniones sobre la filosofía de la empresa y sobre el vídeo. Lo primero que me viene a la cabeza después de verlo es (citando al famoso Mario Vaquerizo): "Me da igual. ¡Me encanta!". ¿Discriminación positiva? ¿Juguetes sexistas? ¿Estrategia comercial? "Me da igual. ¡Me encanta!"

¿Y por qué me gusta tanto? Porque igual que las niñas del siguiente anuncio, también de Goldie Blox, me entran ganas de gritar y llevarme por delante con una apisonadora el pasillo rosa de las jugueterías... (que por otra parte no recuerdo fuera tan rosa y almibarado en mis años mozos). Que conste que a mí me encantaba jugar con muñecas y cocinitas, pero soy pro Nancy y anti Barbie.


[ Nota: El anuncio original ha sido retirado de YouTube]

Sin embargo entiendo que para gustos, los colores y que lo mejor en esta vida es la diversidad y la posibilidad de elegir. Por eso dejaré tranquilo el pasillo rosa. Eso sí, por este mismo motivo, aplaudo a Debbie Sterling por su iniciativa y a los creadores de su campaña publicitaria. Voy a ver si tienen tallas para adultos de sus camisetas para encargarme una. Su lema: more than just a princess (más que una princesa). 

 Goldie Blox. Juguetes de construcción para "más que princesas".

jueves, 14 de noviembre de 2013

Solo sé que no sé nada

Hay veces que no puedes escapar de una idea que te ronda la cabeza. Hay otras, sin embargo, que parece que te persiguen una y otra vez, aunque quieras olvidarlas. Es de una de éstas últimas de las que quiero hablaros hoy.

Más que una idea es una señal que me habla desde el corcho de uno de los pasillos del centro donde trabajo. Más en concreto, es un artículo de opinión publicado en la revista Journal of Cell Science y que alguien colgó con una chincheta hace tiempo en el citado corcho. El artículo se titula La importancia de la estupidez en la investigación científica y está escrito por Martin A. Schwartz.

Corcho en el pasillo
El artículo del corcho me llama
continuamente la atención sobre él
Nos cuenta Martin que se encontró con una amiga que hacía años que no veía. Ella había dejado colgada la ciencia durante su doctorado y después de estudiar derecho era una abogada de éxito. ¿Que por qué había dejado la investigación? Pues su respuesta fue que le hacía sentir estúpida.

Y pensando sobre ello Martin se dio cuenta que a él también le hacía sentir estúpido, pero que se había acostumbrado a ello. Estudiar una disciplina científica e investigar son dos cosas totalmente diferentes. Durante la etapa como estudiante, si eres bueno aprendiendo tienes la sensación de que sabes mucho. Sin embargo, como dice Martin, la investigación es inmersión en lo desconocido [...] La ciencia implica enfrentarnos a nuestra 'absoluta estupidez'.

No puedo estar más de acuerdo con Martin. Mientras que el reconocimiento de la propia estupidez puede resultar doloroso a muchas personas, es en realidad una experiencia liberadora. En la investigación científica, la máxima de Sócrates 'solo sé que no sé nada' no es una cuestión de falsa humildad, sino de profunda realidad. Por eso es importante realizar pronto la gran transición: de aprender lo que otra gente ha descubierto a hacer nuestros propios descubrimientos. Cuanto más cómodos nos encontremos con ser estúpidos más nos internaremos en lo desconocido y con mayor probabilidad haremos grandes descubrimientos.
The importance of stupidity in scientific research. Por Martin A. Schwartz. Journal of Cell Science 2008 121:1771
Ahora yo me pregunto si no deberíamos hacer esta transición mucho antes, ya desde la escuela. Sólo cuando te reconoces ignorante estás en disposición de aprender. Porque en la ciencia son mucho más importantes las preguntas que las respuestas. Y los niños son preguntones por naturaleza. ¿No sería mucho más rico en su aprendizaje centrarnos más en las preguntas, para hacérselas relevantes, y no tanto en las respuestas? Una vez despertada la sed por saber, el camino hasta la respuesta es mucho más interesante...

Nota: Esta entrada participa en el XXVII Carnaval de Biología organizado por La aventura de la ciencia

jueves, 7 de noviembre de 2013

Science4you: juguetes científicos y algo más

Quería retrasar esta entrada lo máximo posible para publicarla cerca de las Navidades, más en concreto cerca de ese periodo de locura anterior a Papá Noel y los Reyes Magos. No sé qué es más preocupante: el adelanto de los anuncios de turrones que sufrimos cada año o el de los catálogos de juguetes. Más tiempo para ganar calorías y para llenar los folletos con marcas y me-lo-pido

Juguetes científicos de Science4you
Pues esta vez la que se adelanta soy yo, para pillaros desprevenidos y adelantarme al momento en el que todavía es posible dirigir de alguna manera esa lista de deseos y descripción de bondades. Al fin y al cabo siempre estamos en busca de regalos originales. Pues ¿por qué no pedir juguetes científicos este año para variar un poco?

Mi primera propuesta son los juguetes de Science4you. Una empresa muy joven que nació en nuestro país vecino (Portugal) y cuya filial española está cerquita de mi centro de trabajo. Así que he tenido oportunidad de hablar con ellos sobre sus juguetes y su proyecto empresarial. 

Lo que más me ha gustado para atreverme a recomendarlos es que están especializados en juguetes científicos y que ofrecen algo más. Porque cada juguete es una puerta a la ciencia y a conocer más sobre ella. Cada juego que compres va a ir acompañado de:
  • un mini-libro explicativo muy completo, que permite a los niños profundizar en el tema científico del que tratan
  • una propuesta de experimentos, para observar, pensar y sacar conclusiones, en definitiva acercarse a los procesos científicos
  • entradas de regalo para los principales museos de ciencia, para seguir explorando en otros entornos de aprendizaje
Su catálogo de juguetes es muy amplio y variado: desde juegos sobre energías renovables (como una casa solar o un reloj ecológico que funciona con naranjas o limones), hasta kits de de análisis (huellas dactilares, química), pasando por puzles o juegos de preguntas y respuestas.

Si quieres ayudar a Papá Noel y a los Reyes Magos aquí encontrarás dónde comprar los juguetes científicos Science4you y su tienda online. Además de fabricar juguetes, Science4you organiza actividades sobre ciencia para niños y jóvenes (hasta 14 años).

Como ha señalado Francisco Mora (neurocientífico) en su conferencia "Neuroeducación: sólo se puede aprender aquello que se ama" (que puedes ver en mi entrada De los neuromitos a la neuroeducación):
"El juego es el disfraz con el que la naturaleza ha vestido los procesos de aprendizaje y memoria".
Si en cualquier caso lo tuyo no son los juguetes científicos, pero quieres regalarles ciencia puedes echar un vistazo a los libros de divulgación que he reseñado hasta ahora, o planear un día con ellos en un museo de ciencia.

Licencia CC

Licencia Creative Commons
La Rueda de los Inventos por Monica Chagoyen se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported. Citar: www.laruedadelosinventos.org.
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