jueves, 14 de noviembre de 2013

Solo sé que no sé nada

Hay veces que no puedes escapar de una idea que te ronda la cabeza. Hay otras, sin embargo, que parece que te persiguen una y otra vez, aunque quieras olvidarlas. Es de una de éstas últimas de las que quiero hablaros hoy.

Más que una idea es una señal que me habla desde el corcho de uno de los pasillos del centro donde trabajo. Más en concreto, es un artículo de opinión publicado en la revista Journal of Cell Science y que alguien colgó con una chincheta hace tiempo en el citado corcho. El artículo se titula La importancia de la estupidez en la investigación científica y está escrito por Martin A. Schwartz.

Corcho en el pasillo
El artículo del corcho me llama
continuamente la atención sobre él
Nos cuenta Martin que se encontró con una amiga que hacía años que no veía. Ella había dejado colgada la ciencia durante su doctorado y después de estudiar derecho era una abogada de éxito. ¿Que por qué había dejado la investigación? Pues su respuesta fue que le hacía sentir estúpida.

Y pensando sobre ello Martin se dio cuenta que a él también le hacía sentir estúpido, pero que se había acostumbrado a ello. Estudiar una disciplina científica e investigar son dos cosas totalmente diferentes. Durante la etapa como estudiante, si eres bueno aprendiendo tienes la sensación de que sabes mucho. Sin embargo, como dice Martin, la investigación es inmersión en lo desconocido [...] La ciencia implica enfrentarnos a nuestra 'absoluta estupidez'.

No puedo estar más de acuerdo con Martin. Mientras que el reconocimiento de la propia estupidez puede resultar doloroso a muchas personas, es en realidad una experiencia liberadora. En la investigación científica, la máxima de Sócrates 'solo sé que no sé nada' no es una cuestión de falsa humildad, sino de profunda realidad. Por eso es importante realizar pronto la gran transición: de aprender lo que otra gente ha descubierto a hacer nuestros propios descubrimientos. Cuanto más cómodos nos encontremos con ser estúpidos más nos internaremos en lo desconocido y con mayor probabilidad haremos grandes descubrimientos.
The importance of stupidity in scientific research. Por Martin A. Schwartz. Journal of Cell Science 2008 121:1771
Ahora yo me pregunto si no deberíamos hacer esta transición mucho antes, ya desde la escuela. Sólo cuando te reconoces ignorante estás en disposición de aprender. Porque en la ciencia son mucho más importantes las preguntas que las respuestas. Y los niños son preguntones por naturaleza. ¿No sería mucho más rico en su aprendizaje centrarnos más en las preguntas, para hacérselas relevantes, y no tanto en las respuestas? Una vez despertada la sed por saber, el camino hasta la respuesta es mucho más interesante...

Nota: Esta entrada participa en el XXVII Carnaval de Biología organizado por La aventura de la ciencia

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Licencia CC

Licencia Creative Commons
La Rueda de los Inventos por Monica Chagoyen se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported. Citar: www.laruedadelosinventos.org.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...