martes, 28 de mayo de 2013

Ciencia y música clásica

¿Tienen algo que ver la ciencia y la música clásica? Pues la explicación que voy a dar puede resultar algo enrevesada, algo así como la respuesta a la pregunta ¿en qué se parece una vaca a una bola? que nos hacíamos cuando éramos pequeños (la vaca da leche, la leche da queso, el queso no da nada, el que nada es un bruto, Bruto mató a César, César era emperador de Roma, Roma está en Italia, Italia está en Europa, Europa está en el mundo y el mundo es un bola).

Igual que a la pregunta de la vaca podríamos darle una respuesta más breve (siempre lo pensé: la vaca da leche, la leche da queso y para los holandeses es obvio, hay quesos de bola). Mi respuesta breve a la relación entre ciencia y música clásica sería ésta: ambas me apasionan. Sin embargo, esta contestación es aburrida y no viene al caso, porque sólo me incumbe a mí. Por eso relato a continuación mi respuesta larga.

Tuve la oportunidad de acudir a la tercera edición de UNICIENCIA, celebrada el pasado mes abril en Madrid. Se trataba de un encuentro, organizado por prácticamente todas las universidades públicas madrileñas, junto con la fundación madri+d y la Biblioteca Nacional. Estructurado en cuatro mesas redondas, este año su programa se titulaba La universidad responde: Ciencia, ¿para qué?

En la mesa redonda "Para pensar mejor..." se habló de la relación entre ciencia y sociedad, de la divulgación y cultura científicas, y de las pseudociencias entre otras cosas. En un momento de la sesión, Patricia Fernández de Lis, moderadora de la mesa redonda y directora de Materia, lanza una pregunta clave: ¿qué podemos hacer para acercar la ciencia a la sociedad?. En el debate posterior Jesús Zamora Bonilla, catedrático de la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) compara la situación de la ciencia con la música clásica. Creo que a todos los que nos apasionan ambas (ciencia y música clásica), como al Sr. Zamora, nos gustaría que todo el mundo disfrutara de ellas igual que lo hacemos nosotros.

Al hilo de esta intervención, me acordé de una charla de Benjamin Zander, director de orquesta, que vi hace tiempo en TED.com y que me llegó especialmente. Ahora he vuelto a ella y no puedo dejar de hacer la comparación entre la situación de la música clásica y la ciencia, de cara a la sociedad. Por favor, mira y escucha (o lee los subtítulos) y disfruta del vídeo (son 20 minutos, pero creo que valen la pena):



Enlace a esta charla en la página de TED.

Casi todo lo que Benjamin dice sobre la música clásica creo que puede extrapolarse a la ciencia. Es cierto que el lenguaje de la música parece mucho más universal que el de la ciencia, y que puede llegar a tocar nuestra fibra sensible más directamente (a través de la emoción). No veo por ejemplo a la audiencia corear una respuesta sobre ciencia con tanta unanimidad como lo hace el coro "improvisado" terminando la frase musical de Chopin a instancias de Zander.

Sin embargo, podemos extrapolar muchos de los mensajes lanzados por Zander a nuestro mundo científico.  Hay una minoría de personas que disfruta de la ciencia, otros que "la toleran", la gran mayoría viven totalmente al margen de ella y unos pocos se sienten negados para ella. Si la ciencia no llega hoy por hoy a la sociedad es en parte porque no sabemos transmitir nuestro entusiasmo por ella. Existen muchas otras razones, pero parte de la culpa es nuestra (cuando digo nuestra, me refiero a todos los agentes: científicos, docentes, divulgadores, ...). Y lo que nos atañe directamente, es lo que podemos cambiar con mayor facilidad.

Así que mi respuesta a la pregunta ¿qué podemos hacer para acercar la ciencia a la sociedad? sería esta: si eres científico, profesor o divulgador imagina tu propia charla en TED y trabaja de manera que puedas llamarla <Tu Nombre>: sobre ciencia y pasión. Al hablar de ciencia al gran público, y en especial a los niños, aparca la racionalidad y el rigor que te acompañan cuando presentas y valoras resultados científicos. Empápate del entusiasmo y la emoción que la ciencia despierta en ti. Y mide el éxito de tu empeño, como hace Benjamin Zander, en la cantidad de ojos brillantes que ves a tu alrededor cuando hablas de ciencia. 

1 comentario:

  1. Estoy de acuerdo con lo que dices, pero ésto no sólo pasa con la ciencia o la música clásica, que a priori pueden parecernos algo difícil o "pasado de moda".

    ¿Qué nos lleva a disfrutar de algo o incluso de apasionarnos con algo?

    Quién sabe... ese profesor que te seduce en clase con lo que cuenta, ese hermano mayor al que quieres imitar y que hace que le sigas en sus aficiones....

    Al final, todo es cuestión de poner interés.

    ResponderEliminar

Licencia CC

Licencia Creative Commons
La Rueda de los Inventos por Monica Chagoyen se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported. Citar: www.laruedadelosinventos.org.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...